El experimento, que acaba de hacerse público, supone la obtención de un ejemplar de primate ‘mono rhesus’ genéticamente muy próximo a la especie humana, tras un experimento de transferencia nuclear de células somáticas. “El mono del que ahora tenemos noticia es más próximo genéticamente a los humanos que los macacos, lo que hace temer que la clonación reproductiva pueda llevarse a término en humanos en un plazo de tiempo no excesivamente largo”, ha destacado a RC Julio Tudela, director del Observatorio de Bioética de la Universidad Católica de Valencia (UCV).
“La tecnología de transferencia nuclear de células somáticas (SCNT) consiste en producir individuos de una especie cuyo genoma procede de una célula adulta de otro, siendo introducido en un ovocito previamente enucleado. De esta forma se obtienen individuos genéticamente idénticos.
Esta técnica ha sido ampliamente utilizada para la clonación de varias especies de mamíferos, incluidas ovejas, vacas, ratones, cerdos, cabras, conejos y perros. Tudela explica que “el mencionado caso de la clonación de macacos en 2018 ha supuesto un cambio cualitativo importante en los intentos de clonación reproductiva, dada la complejidad genética de los primates y su proximidad a los humanos”.
Debe matizarse que la clonación de seres humanos se lleva realizando desde hace más de una década, comenzando con las experiencias de Mitalipov, pero no con intenciones reproductivas sino de investigación. No todo lo que puede hacerse en investigación debe hacerse. Revertir la reproducción sexual mediante el recurso a las técnicas de clonación no constituye un avance, sino una regresión.
No hay comentarios:
Publicar un comentario